
Este trabajo es una semicopia, digo esto porque lo he sacado de una lámina, he hecho mi versión, que ha sido cambiar las flores blancas por azules y lo que era un cesto convertirlo en barreño de bronce o cobre, y si parece demasiado lujo, lo podemos dejar en un humilde latón dorado. También he cambiado el verde de los tallos y las hojas, el que tenía era demasiado esmeralda y no es un verde que me guste mucho. Pienso que con el que le he puesto está más natural y alegre.
No he tardado mucho en hacerlo, el encuadre y manchado lo hice el ultimo día de clase en el distrito, como tenía que empezar uno en Cáritas, me lleve este para ver si lo podía terminar, así que, tres días más de clases y ocho horas en total de trabajo, han dado para que terminara este cuadro.
Estoy contenta, porque siempre tengo la pena de no saber pintar flores y con estas florecillas, no muy ortodoxas, me he quitado un poco la espina y me siento más capaz de intentarlo de nuevo con otras.
Este año he pintado seis cuadros, con este me he dado cuenta de lo mucho que hace la práctica, así que intentare seguir pintando en el verano y no dejarme llevar por la pereza que da el calor de estas tierras.
Esta pintura como muchas otras, está mejor al natural que en la fotografía, no se que tiene mi cámara que no las capta bien, les salen unas veladuras blancas que en la realidad no tienen.
Marinela