Día de lluvia
Día frío y de lluvia, la cortina de agua casi no dejaba ver las dos torres más famosas de Sevilla, La Giralda y la Torre del Oro.
La lluvia era de gotas finas y tupidas, de la que a lo tonto te pone mojada de pies a cabeza pues la acompañaba un aire que se llevaba el paraguas y te dejaba al descubierto. Así y todo me pare a sacar estas fotos de este cielo gris y triste al que no estamos acostumbrado por estas tierras.
Cuando pasen estas lluvias, y la tierra se haya embebido toda su agua, quiero subir a la sierra que tiene que estar preciosa, y volver al parque natural de Doñana, ahora si que tiene que estar bonito, con sus lagunas a rebozar y todas llenas de aves, el verdor de sus árboles y plantas y los riachuelos corriendo entre ellos.

