Puente y camino



Cuando no se tiene nada que decir, es mejor callar. 
Alguien dijo estas palabras, las he leído en alguna parte. Así que las asumo, pero viendo que pasan los días y los meses y mi cabeza va a peor, he decidido olvidarme de ellas y hacer un poco de practica con la escritura. No es que tenga que decir nada interesante ya que mi día a día es muy sencillo he intento que pasen  sin quebraderos de cabeza, haciendo lo más llevadera posible la vida, que  llegando a una edad siempre nos trae algún motivo para entristecernos.
Paso ha comentar el cuadro: Hace unos cuatro años que lo empecé en los talleres del Ayuntamiento, ese año teníamos profesora nueva, la clase estaba un poco desconcertada y nos preguntábamos que había pasado con nuestro profesor de tantos años.
La chica era joven, recién terminados los estudios y sin experiencia para tratar a un alumnado de más de cincuenta años  y jubilados queriendo pasar el tiempo distraídos con la pintura y sin problemas de aprendizaje ya que cuando no les salia el dibujo, llamaban al profe para que se lo hiciera.
 Cuando la nueva profesora llegó a mi y vio que no tenia nada hecho, sin pensarlo ni preguntar, cogió el carboncillo y pinto  el puente más grande que he visto en mi vida en un lienzo tan pequeño.
Empezamos con mal pie, no era eso lo que yo quería pintar. Así que me calle y empecé el cuadro muy a disgusto mio, tan a disgusto que ese año no termine el curso y el cuadro se quedó sin terminar.
Ahora lo he terminado con mi profe Alicia en Cáritas.

Barreño con flores

Esta pintura la he terminado hoy al mediodía en el taller de Cáritas, me he dado prisa porque ha sido el último día de clases. Para el lunes que viene tengo que llevarlo a La casa de las Columnas, en la calle Pureza, Triana, donde se expondrán los trabajos de los alumnos de estos talleres. La exposición durará diez días.
Este trabajo es una semicopia, digo esto porque lo he sacado de una lámina, he hecho mi versión, que ha sido cambiar las flores blancas por azules y lo que era un cesto convertirlo en barreño de bronce o cobre, y si parece demasiado lujo, lo podemos dejar en un humilde latón dorado. También he cambiado el verde de los tallos y las hojas, el que tenía era demasiado esmeralda y no es un verde que me guste mucho. Pienso que con el que le he puesto está más natural y alegre.
No he tardado mucho en hacerlo, el encuadre y manchado lo hice el ultimo día de clase en el distrito, como tenía que empezar uno en Cáritas, me lleve este para ver si lo podía terminar, así que, tres días más de clases y ocho horas en total de trabajo, han dado para que terminara este cuadro.
Estoy contenta, porque siempre tengo la pena de no saber pintar flores y con estas florecillas, no muy ortodoxas, me he quitado un poco la espina y me siento más capaz de intentarlo de nuevo con otras.
Este año he pintado seis cuadros, con este me he dado cuenta de lo mucho que hace la práctica, así que intentare seguir pintando en el verano y no dejarme llevar por la pereza que da el calor de estas tierras.    
Esta pintura como muchas otras, está mejor al natural que en la fotografía, no se que tiene mi cámara que no las capta bien, les salen unas veladuras blancas que en la realidad no tienen.

Marinela

Torre de Plaza de España (Sevilla)


 Torre de Plaza de España (Sevilla)