La giralda

Día uno de Enero de 2010. Mi primer paseo del año que comienza, con la cámara en la mano dispuesta a sacar el máximo de provecho al primer día con sol, después de unas Navidades pasadas por agua sin poder salir ni ganas de hacerlo.
Salí acompañada, cada uno con una cámara, el entrenándose con una nueva que ha comprado con un zoom más potente y que pensaba regalarme para que pudiera hacer  fotos de los motivos lejanos más de cerca. No se la he aceptado, así que hemos quedado en que es para los dos, !claro¡ que yo no pienso aprenderme el manejo de otra maquina, aun no le he sacado provecho a la que tengo. Hace unos días estuve investigando por que el zoom de la mía hacia las fotos con tan poca calidad, entré en el menú y cambie una opción y estas son las pruebas que hice, no es que sean una gran cosa pero ha mejorado bastante.
 Ahora vamos los dos distraídos, el me espera y yo lo espero, mientras sacamos las fotos y las comparamos para ver como quedan con un programa u otro.
Entre foto y foto aligeramos el paso para hacer ejercicio, que es muy necesario para mantenerse en forma.
 Fotografías de la Giralda hay millones, y buenísimas,pero estas las he hecho yo, la segunda me apoye en la farola que se ve oscura y la primera, acerque todo lo que me daba el zoom de la cámara poniendo un primer plano del naranjo cargado de naranjas.

Marinela


Bodegon- Uvas y Barro

Trece años hace que pinte este bodegón a pastel, lo copie del natural como quería mi profesora del taller del Distrito de Triana, se llama Aurora y aun da clases en Cáritas. Con ella aprendí mis primeras nociones de dibujo, era dura, al menos conmigo, nunca me dio una palabra de animo, no se si era por que yo no estaba detrás de ella preguntando cada dos minutos. Ademas era imposible con tantas alumnas esperando su turno, para que les explicara como hacerlo.
Para mi era mas importante practicar, ya había puesto el motivo para copiar, solo tenia que trabajar una y otra vez, hasta conseguir algo parecido a lo allí expuesto. Cuando me quedaba estancada y la profe no me podía atender, me dedicaba a observar a mis otras compañeras !qué también se aprende mucho mirando¡
Por aquellos años estaba cumpliendo mi gran ilusión, aprender a pintar. Al cabo de unos meses me decía a mi misma ¿por que no empece antes? solo tenia que haberme informado de lo que necesitaba, carboncillo, papel  para dibujo y un trapo, mucha afición practica y paciencia, y pintar todo lo que se pusiera delante de mis ojos.
Más adelante hubiera buscado un profesor para perfeccionarme, pero ya llevaría mucho camino adelantado.

Marinela

Molino en La Mancha

Me encanto este molino en cuanto lo vi con su pueblecito a los pie. No lo hice en ningún taller, recuerdo haberlo hecho en casa cuando sacaba tiempo para pintar. Con los años parece que el tiempo corre mas, pero no es así ,es que una va mas despacio y el cuerpo nota mas el cansancio, cuando llegan las ultimas horas de la tarde, solo apetece sentarse a leer, ver la televisión o tomar unas horas el ordenador o computadora, como dicen nuestros hermanos de allá en las tierras americanas, y dar rienda suelta a los recuerdos, vivencias y experiencias, aquellos que nos dejan su inspiración en esos versos y poesías llenas de amor y sentimientos,
y todos los que con tanto cariño nos dejan sus ricas recetas para que ampliemos nuestros conocimientos en la cocina, y recordemos también aquellos blog donde nos enseñan como se hace el jabón, otros como se cura el alma. ¡Hay tanto por aprender!

Marinela

El sueño

El sueño. Es el titulo que he puesto a este cuadro, ¿Quien no sueña en algún momento de su vida con estar en una isla desierta? solo o acompañado de esa pareja ideal, lejos del mundanal ruido, con la mente libre de pensamientos incómodos, saboreando la paz de la naturaleza y la belleza del entorno, sintiendo en el cuerpo el suave calor de la arena para después adentrarnos en el mar y recibir el fresco masaje de sus aguas. Al salir de estas, con el cuerpo y la mente en total relax, buscar de nuevo el calor de la arena, tumbarnos en ella cerrar los ojos y dejar que el sueño y el ensueño haga presa de nuestro ser en ese lugar lejano y solitario, donde nada ni nadie perturbe el sosiego y la paz de nuestro espíritu.

Esta pintura la hice en el año 1997, llevaba dos pintando, se la vi a mi padre, el la hizo en un tamaño mayor
Le pedí la fotografía y la hice en una tabla de las llamadas cartón piedra, es mediano estrecho y alargado.  Quería practicar y salio esto, pinceladas inseguras y con muchos defectos.
Lo conservo, como la fotografía de donde lo copiamos manchada de pintura por el. Cada vez que veo y toco esa hoja de revista donde venia esta imagen,siento una extraña sensación, el saber que mi padre tubo en sus manos ese papel en el que fijo sus ojos, de un verde claro, vivos y risueños, para plasmar en su lienzo lo que veía o creía ver, al igual que hice yo años después.

Marinela