Callejuela

  Aquí estoy de nuevo con ordenador prestado, el mío hace algún tiempo que venía dando problemas hasta que ya dejó de funcionar. Lo he echado de menos, ahora me lo están arreglando, en un disco duro independiente le han sacado mis cosas y hoy me dispongo a subir esta pintura que le gustó  a una de mis hermanas y se la regalé.

Son de estas cosas que ves y te gustan. Venia la foto en un periódico, la perspectiva de la primera casa estaba deformada, se veía rara, ya no recuerdo si era en blanco y negro o tenía algo de color, esos colores perdidos de las fotos de los periódicos.

Lo hice en la época que pintaba mucho en casa, recuerdo que el arco de la casa amarilla me dio mucho trabajo, yo quería hacerlo tal y como estaba en la foto y más o menos lo conseguí.  

Hubo quien me hizo la observación de que estaba torcido, pero a mí me gustaba así, después de todo, en pintura todo está permitido, ¡Las cosas que se ven por ahí!





Manzanas rojas

A pesar del calor que seguimos teniendo en esta ciudad andaluza, hoy me encuentro más animada para hacer una entrada al blog de pinturas. He echado un vistazo y ya quedan pocas por subir al blog, así que, ¡me pongo a pintar o dedicaré este espacio a otras cosas!
Esta pintura es de mi época de aprendizaje copiando a otros pintores. Me compré un montón de libros, unos buenos y otros... mejor que no los hubiera comprado.
Estas manzanas es de uno que para empezar a pintar es de lo mejorcito.
Está pintado en tabla y la verdad es que me fue fácil copiarlo, para ello estaba hecho, para que los novatos y novatas no nos desilucionáramos a las primeras pinceladas.
Pero esta no fue mi primera pintura, ya llevaba algún tiempo pintando.
La primera, ¡primera! la subiré un día de estos, es bueno recordar los principios y el trabajo que me costó hacer un jarrón de cristal, unas flores y una tela, ¡Vamos, lo más sencillo para una principianta! ¡Menos mal que era muy pequeño!

  


  

Río entre piedras


No recuerdo el año que hice esta pintura. La escogí por el colorido y el riachuelo que corría entre las piedras. Está pintada en tabla y no es muy grande. Al principio y durante muchos años le tuve mucho respeto a pintar cuadros de gran tamaño, así que tengo guardados una buena colección de pinturas pequeñas.
Este es un paisaje americano, sacado de fotografía y hecho por mí en casa cuando pintaba todos los días.
Este año como muchos de estos últimos, me hice el propósito de pintar en verano, pero con este calor que tenemos no me atrevo a ponerme por el olor del aguarrás y no poder abrir las ventanas. En estos días de temperaturas de cuarenta grados, hay que tener la casa cerrada a cal y canto, persianas echadas y aún así la casa está en semipenumbra, la luz en la calle es muy fuerte y entra por cualquier rendija.
Para salir hay que hacerlo por la mañana, el día que corre aire se puede soportar pero cuando viene este de África, no hay quien aguante. Por eso los sevillanos son tan aficionados a las playas. Yo prefiero quedarme en casa con mis comodidades y distracciones y no meterme en la carretera abarrotada de coches y las playas donde no cave ni un alfiler más.

El pequeño costalero

  Buscando entre mis fotografías para subir al blog, me decido por estas que hice el día uno de mayo de este año, el día de las cruces. Esta es una costumbre que yo conozco aquí en Andalucía, puede que la haya en otras partes de España y hasta fuera de ella, no lo sé.
Siempre que vi un "Paso" de estos, lo llevaban chiquillos de diez a trece años y hecho por ellos, un cajón con patas, unas telas colgando, una cruz y unas flores, seguramente regaladas por sus madres y vecinas. 
Cuando era  pequeña, recuerdo haberlos visto más humildes aún, no tenían ni telas, la cruz era muy rustica y las flores del campo. ¡Pero cuanta ilusión la de aquellos niños! El "Paso" era tan pequeño que no cabían debajo y entre cuatro lo llevaban por las patas, puestas muy rudimentariamente mientras que otro hacia de capataz. Nunca iban más de cinco o seis, el sexto solía llevar una caja de cartón colgada con una cuerda a modo de tambor y dos palos con los que iba intentando sacar sonidos a su rudimentario instrumento musical.
En todo el centro de Sevilla, en la misma  La Campana, vi este "Paso de Cruz". Lo que atrajo mi interés fue, primero la música que le acompañaba y que me hizo mirar hacia donde sonaba, al levantar la vista me tope con la cruz y al bajarla me encontré con este pequeñajo, que no tenia más de cuatro años y que parecía que su manita estaba pegada a la pata del "Paso". En todo el tiempo que estuve haciendo las fotos y que tardaron en pasar La Campana, no se soltó para nada, seguramente su papá que iba a su lado se lo recomendó y el peque muy obediente le hizo caso. 
Me quedé hasta que marcharon, pensé en cómo los padres inculcan a sus hijos las costumbres del  pueblo, de su gente, de su semana santa, ellos son los que hacen que sigan vivas las tradiciones.

  


Río color tierra

Este año no me he portado mal, este es otro de los cuadros que he hecho, es la pareja del anterior que subí.
Es pequeño y copiado de una pintura de Carlos de Haes. La fotografía es pequeñísima, así que es más  una copia del motivo e interpretación, que una copia en sí.
El agua del río lleva el color rojizo de la tierra, una fuerte tormenta arrastra esta al agua tiñéndola de su color.
Está pintado en madera y hecha en pocas horas, si echara más tiempo, me aburriría y echaría a perder la pintura, no seria la primera vez que me pasa.