El gato en la ventana


Esta fotografía la hizo mi esposo en la Sierra de Segura, hace más de treinta años, al verla hoy, me ha venido al pensamiento la personalidad de este animal domestico. Su carácter independiente, a pesar de estar domesticado, no se le puede quitar su libertad. Si se le da la ocasión, no necesita que nadie le cuide ni le ame, es autosuficiente.
Esto me hace pensar en lo diferente que somos los humanos, no podemos vivir sin que nos amen, cuando nacemos y si llegamos a viejos necesitamos ayuda y si en el camino entre una cosa y otra nos fallan el amor y la compañía nos sentimos solos y desgraciados, según párese esto es muy triste, pero yo creo que nadie puede sentirse solo llenando su vida de amor hacia los demás y a uno mismo.

 . 

Frutas

Este dibujo lo hice un fin de semana de los que iba a mi casa de Palma del Río a dar una vuelta y a dejarla limpia para a la semana siguiente volver a pasar en ella no más de cuarenta y ocho horas. Fue nuestro hogar durante quince años. Años muy felices e inolvidables.
Hoy por mediación de compañeras blogueras me he enterado que es el día dedicado a la mujer, no echo mucha cuenta de todos estos días dedicados a unos y otros, por que pienso que estos días del padre, la madre, la mujer, los enamorados y no se a cuantos más, no es otra cosa que marketing de las grandes superficies o de cualquier comercio.
Para todos estos grupos de personas que nombro y otros que me habré dejado atras por no conocer, pienso que es muy poco dedicarles un solo día al año. Todos los días del año son buenos para dedicarlos a todos, para solucionar los problemas de las mujeres, para visitar a los padres ya mayores y si son jóvenes escuchar sus consejos y respetarlos,  y...el día de los enamorados ¿Un solo día? Para enamorarse puede que sirva ¿pero para mantenerlo? No creo que con un ramo de flores, una joya o cualquier otra cosa, se alimente el amor que durante el resto del tiempo no tuvo unas palabras de afecto, una caricia desinteresada sin esperar nada a cambio, un comportamiento del uno hacia el otro de amor y respeto, una convivencia llena de paz y comprensión, de libertad mutua para hacer aquellas pequeñas cosas del día a día que dan felicidad, contar con un rato de soledad para pensar o dejar la mente en blanco. Cuantas cosas se pueden hacer para mantener el amor, pero todas son cosas de dos, si falla una  el amor se marchitara y morirá. 
Marinela

Pabellón del 29


Este es uno de los pabellones que se hicieron en la exposición del 29 en el Parque de Mª Luisa. Mi madre me contaba que ella vio hacer toda la obra de la Plaza de España y todos estos edificios para la exposición, la llevaba su padre que tenia un cargo de responsabilidad en el Ayuntamiento de esta ciudad, ella era una niña por aquellos años pero con su memoria prodigiosa que conservó hasta el final de su vida me contaba como había sido su niñez, como iban andando desde el barrio de San Lorenzo hasta el parque, allí merendaban y jugaban todos los hermanos acompañados por las niñeras y sus padres. 
Cuanta añoranza había en sus relatos de su niñez y juventud, la época más feliz de su vida según ella decía. 
Cuando llegamos a mayores es cuando más nos acordamos de nuestra vida de niños, se ve que el cumplir años nos acerca a nuestra infancia, es lo que mejor recordamos y echamos de menos.

Marinela

Esplendor

Siento predilección por viajar al caer la tarde para poder observar estos cielos llenos de color y de extraños dibujos que se forman con las nubes y que el sol hace resaltar en todos los colores rojizos, del más suave al más fuerte, haciendo que podamos contemplar la maravilla de la naturaleza en todo su esplendor.
No me canso de mirar estos cielos y que gracias a la cámara de fotografía puedo volver a verlos siempre que quiero, cada momento es único en una puesta de Sol, por eso los fotografío una y otra vez, esta la tome un 25 de septiembre de 2008 en la carretera entre Jerez y Rota.

Marinela