El Prado







Esta es una copia de un cuadro de Claude Monet. En realidad no sé qué colores tiene la pintura original, nunca vi al natural un trabajo de este famoso pintor, y la fotocopia que me dejaron, sacada de otra y esta de otra más, ya no tenia apenas color.
Me gustó hacer esta pintura, no sé si tiene algún parecido con la original, pero a partir de ese momento me interesé por buscar libros con fotografías de las pinturas de este pintor.
No sé si darán fe de los colores que usaba, pero al menos se que sus cuadros irradian optimismo y alegría.
Dentro del impresionismo, es de lo que más me gusta pues no todo lo de este estilo es de mi gusto.
Le he puesto de nombre El Prado, tampoco sé como se llama el original, pero creo que este es el nombre que le va. De todas formas no tengo la más mínima pretensión de que lo confundan con un Monet.
Creo recordar que fue uno de los que hice en el taller que se montó en el Colegio de los Padres Blancos. Varias de mis compañeras también lo pintaron, y fue curioso ver aquellos cuadros con el mismo motivo, pero tan diferentes en formas y colores.

Marinela

Hambre


Esta fotografía venía en un periódico y era en blanco y negro.
Fue hecha en un país africano metido en una guerra fratricida y horrible, después de leer el artículo que acompañaba esta foto quede impresionada.
Era una niña pequeña de no más de siete u ocho años, su cuerpecito era puro hueso, estaba sentada en el borde de una carretera con su cabeza entre las manos, agotada por el hambre y el dolor.
Fue tal mi impresión, los sentimientos de pesar e impotencia ante los hechos que nos hacía llegar la prensa, aquella barbarie, tan cruda e incomprensible como son  todas las guerras, que recorte la imagen y la quise conservar haciendo este dibujo en homenaje a esta pequeña ¿Que habrá sido de ella?
La técnica y la perfección de este dibujo es lo de menos, solo quise llevar a mi obra el dolor y desamparo de esta criatura. 

Marinela

Reflejos blogger.com


Reflejos  
Después de la lluvia




Después de la lluvia

Reflejos

Hoy subo estas fotografías que hice un día después de una noche de llovizna y chaparrones.
Amaneció Sevilla con grandes charcos en sus calles y avenidas. Yo iba intentando sortearlos para no meter los pie en ellos, así me di cuenta de que aquellas pequeñas lagunas de aguas, totalmente quietas, pues no hacía nada de aire, servían de espejos al cielo, árboles y edificios que estaban junto a ellos. Me pareció bonito mirar el cielo desde arriba , los árboles, las casa, todo al revés.
Extraña sensación, saqué la cámara y busque el ángulo donde mejor hacía el agua de espejo para conseguir estas curiosas imágenes.

Marinela






Tiempo anclado



Este cuadro es del mismo tiempo que pinte El desván hará dos o tres años.

Lo hice en el taller con un profesor de nombre Vicente Regidor, para mí era bueno enseñando pues fomentaba tú iniciativa y personalidad, te dejaba hacer, cuando ya no sabía seguir te daba sus consejos.
La fotografía de este cuadro hacía mucho tiempo que la tenía guardada, pero no sabía cómo empezarlo. Ese año la llevé con otras más sencillas para mi nivel de conocimiento y práctica, pero él decidió que hiciera esta, me animó y me lance, porque en el fondo de mí, estaba deseando pintar esta habitación que al parecer es una cocina de una casa en el pueblo de Riello, en el valle de Omaña. Prácticamente medieval. Al fondo de ella se ve una pileta de piedra y una estantería con utensilios que se usan para la alimentación.

En esta pintura ante el lienzo en blanco y sin saber por donde empezar, el profesor me hizo hacer el manchado con sombra natural muy oscura, yo me extrañe y pregunte ¿por qué? me respondió que lo hiciera así para que las luces resaltaran más.

El hueco de la izquierda solo tenia abierto un ventanuco por donde entraba la luz que se reflejaba en la pared de enfrente, y al fondo a la derecha delante de la puerta, otro foco de luz, al parecer artificial, iluminaba el resto de la estancia.

Estas casas están catalogadas y protegidas.

Los consejos del profesor me ayudaron a pintar el suelo de piedras. Eso y los desconchados de la pared de enfrente, fue lo que mas me costo hacer de este cuadro.

Esta pintura la tengo colgada en una habitación, cuando entro la miro, y mi mente me trasporta a la época en que esta casa estuvo habitada, donde los animales dormían junto a sus dueños, los primeros daban calor con sus cuerpos y los segundos los protegían de los lobos y alimañas dándoles cobijo en sus casas.