Rio Guadalquivir

En el año 2004 hice esta pintura. Recuerdo muy bien como un día pasando por el puente de Los Remedios, me fije en la margen del río donde crecían grandes arbustos y entre ellos unas plantas con sus flores blancas y rojas, al fondo el puente de San Telmo y detrás la Torre del Oro. Me gusto la composición y el color, así que hice la fotografía y me fui al taller de Ana Mª Rodriguez con una tabla pequeña y alargada a ver lo que salia de mis manos, que por lo que se ve no es mucho, no estaba yo muy puesta en hacer arbustos y estos están faltos de volumen y de forma, pero no me importa !y lo bien que lo pase¡ la ilusión que me hizo pintar el río como yo lo vi aquel día, con las trasparentes nubes en el cielo y los reflejos del agua.
No salio como yo quería pero me hizo feliz hacerlo. Ahora cuando paso por ese lugar ya no es el mismo, ya no están ni los arbustos, ni las plantas floridas, un mal día llegaron y lo cortaron todo, solo queda de aquel momento mi fotografía y esta pintura. 

Marinela 

Las Palmeras

Esta pintura la copie de una fotografía de una revista de viaje donde hablaba de playas paradisíacas y viajes de ensueños.
Lo que mas me gusto fue el cielo que era azul oscuro donde destacaban las nubes blancas.
En el primer manchado busque ese color pero una vez puesto no me pareció real, la foto se ve que estaba tomada con un filtro que hacia resaltar las nubes oscureciendo el cielo. Poco a poco fui aclarando el color hasta encontrar este que me pareció mas real y alegre y le iba bien al azul esmeralda del mar.
Este cuadro vino después del llamado Marruecos, totalmente opuesto a este. Me apetecía pintar algo diferente, fresco y relajante.  Lo tengo colgado en el pasillo frente a la puerta del salón,  donde desde mi butaca lo puedo observar e imaginar el suave ir y venir de las olas en un día de leve brisa y el sonido del  chasquido que producen las pequeñas olas al romper en la orilla del mar.
Que placer pasear por esas playas solitarias sumidos en pensamientos agradables, tumbarse en la arena caliente, suave y tierna y dejar volar la mente en escenas felices y placenteras.

Marinela