A mi Madre



Esto es en homenaje a mi madre, que hoy día 19 de julio de 2009 hace un año que falleció. Me emociono cada vez que pienso en ella, la echo de menos y me parece mentira que ya no la volveré a ver, se llamaba María y tenía noventa y dos años cuando nos dejó.

Era una mujer muy inteligente, de una gran memoria, sabia hacer de todo, le encantaba leer tenia mucha cultura. Leía el periódico a diario y después hacia sus comentarios, un día le dijo a mi marido, "lee este articulo que está muy interesante, pero desde este párrafo hasta este otro, porque lo demás es paja", en ese momento tenia noventa años.

Para la cocina era única, guisaba de maravilla, decía que la enseño su abuela Pepa.

Los escritos que he subido son letras de flamenco que le gustaba y le dictaba su abuela cuando ella tenia quince años.

En otra libreta tenia copiadas poesías muy románticas, era una persona de carácter tímido, le costaba mucho demostrar sus sentimientos de cariño. Le gustaban las plantas y los animales, a los que cuidaba con infinito esmero y dedicación, los patios de nuestra casa estaban llenos de flores, y los canarios, que ella misma criaba, cantaban por doquier. Era una mujer de ideas avanzadas para su época, me contaba que desde muy joven ayudaba a su padre en las cuentas del negocio.

Tuvo seis hijos, a todos nos educó y enseñó con cariño y paciencia.

! GRACIAS MAMÁ ¡ por educarme y enseñarme todo lo que sé, a ti te debo todo lo que soy! Te quiero, te querré y nunca te olvidaré ¡

Se lo dedico a mi madre allí donde este con todo mi amor.

 Marinela

Niña




Esto es un dibujo al pastel, copiado de una pintura de un libro dedicado a la enseñanza de pintura al óleo paso a paso. Al compararlo con el original en el que se ve una niña de unos cuatro años, en la copia, la niña representa algunos más. La diferencia esta en el óvalo de la cara, este se alargó y la mirada no tiene la dulzura e inocencia que muestra en el original.
Este dibujo me trae recuerdos de la semana que pase en Palma del Río, en la que fue mi casa durante dieciocho años. Llevábamos dos años viviendo aquí, pero íbamos todos los fines de semana, por que al principio nos costo adaptarnos a vivir en un piso, acostumbrados a una casa grande de pueblo de grandes muros, caliente en invierno y fresca en verano, con patio y azotea llenas de macetas, con toda variedad de plantas que me gustaba cuidar y me servía de distracción, llegue a tener unas cien.
En aquella semana que pasamos allí, durante las mañanas en las que me quedaba sola en la casa, me dedique a pintar a esta niña, mientras hacia las tareas del hogar, paraba e iba al salón donde tenia el dibujo allí lo miraba y miraba intentando memorizarlo, daba unos toques y seguía con mis tareas, así se fue formando el rostro de esta niña, que da igual donde te pongas para verla, ella siempre te sigue con su mirada.

Marinela

Esperando


Cuando vi esta pintura, me gustó mucho e intente copiarla. No la hice exactamente igual, pues tenía en el camino un gato echado y un árbol, este desnudo de hojas, delante de la casa. (En estos momentos no recuerdo el nombre de su autor) Lo que llamó mi atención de la composición, fue la figura de la muchacha echada en el muro de piedras, parecía que esperaba algo o a alguien: al marido, al novio, quizás a su padre de vuelta de la ciudad, o, solo contemplaba el paisaje que tenia delante de sus ojos, de tierra rojiza y verdes árboles, seguro que detrás del muro había algunas florecillas como las margaritas y amapolas que tanto abundan por el campo.
Recuerdo que me costó mucho trabajo conseguir la perspectiva del camino, pero a fuerza de observar el modelo y de dar pinceladas por aquí y por allá, se fue corrigiendo lo que en principio parecía más una pared que un camino.

Manzanas

Esta pintura la hice el mismo año que los limones, y en el mismo lugar,la habitación pequeña del colegio de los Padres Blancos.
Fue un año muy provechoso, pinte este de las manzanas y el de los limones, así como otros dos con los mismos modelos ,pero ya en casa y hechos en tablas que yo preparo con Gesso.
Lo de las tablas, empezó por que quite un armario viejo y este tenia un montón de madera que me dio pena tirad, una que es practica, le busque una aplicación, prepararlas para la pintura, cuando llevo un tiempo sin tomar los pinceles, practico en las tablillas, y cuando me suelto un poco tomo los lienzos.
La pintura en la tabla es mas difícil, las primeras capas hay que darlas muy finas dejar que se seque y volver a pintar hasta que va tomando grosor el óleo.
Este cuadro tiene un error de perspectiva, las hojas están para abajo y las manzanas para arriba. Pero cuando me di cuenta ya estaba casi terminado, y la verdad , me dio pena deshacerlo, después del trabajo que me llevó hacer las manzanas y darles el volumen, no me apetecía volver a empezar.

Marinela

Hortensias


Estas hortensias las hice en el taller que teníamos en el colegio de los Padres Blancos.
Ya no estábamos en la pequeña habitación que nos dieron el curso anterior, sino en una sala grande que servía de gimnasio. Esto era otra cosa, ya que nos podíamos retirar, para ver la pintura de lejos y observar el efecto de las pinceladas en el lienzo.
Esto es la copia del cuadro de otro pintor, si se puede llamar copia a esto que yo pinte. En el original había dos flores más pequeñas y difusas, como perdidas en el fondo, en este colgaban unos visillos transparente, que yo no pinte por falta de experiencia y la dificultad que para mi tiene el pintar los pliegues de las telas.
En el fondo de mí, no quería hacer una copia exacta, sino algo más personal.
Al comparar mí pintura con las que habían hecho otras compañeras, todas eran diferentes , pero la mía era la que menos se parecía al original.
Las flores están hechas con el dedo, la verdad es que fue un gusto hacerlas.

Marinela

Rama con limones


     Este es otro de los pocos bodegones que he pintado.
Hace años, cuando llevaba unos cuantos en  los talleres, nos pusieron una profesora que le gustaba que pintáramos del natural, decía que así se aprendía mejor, y así es.
Para estos limones, no recuerdo si eran de plástico, nos dio solo cuatro colores, sombra natural, azul, amarillo de cadmio y blanco.
Yo me preguntaba,¿ y el verde para las hojas? aun no sabia que con estos colores podía sacar este,  en muchas tonalidades.
A fuerza de retocar los limones, estos se fueron agrandando, sin darme cuenta que las hojas se quedaban pequeñas para ellos.
Esta pintura me trae buenos recuerdos, aquellos días en que nos reuníamos un grupo de mujeres, en el colegio de Los Padres Blancos, en una clase tan pequeña que casi no nos podíamos mover, pero había compañerismo e ilusión y muchas ganas de aprender, nos animábamos unas a otras y disfrutamos de aquellas tres horas que estábamos juntas practicando nuestra afición.