Molino en La Mancha

Me encanto este molino en cuanto lo vi con su pueblecito a los pie. No lo hice en ningún taller, recuerdo haberlo hecho en casa cuando sacaba tiempo para pintar. Con los años parece que el tiempo corre mas, pero no es así ,es que una va mas despacio y el cuerpo nota mas el cansancio, cuando llegan las ultimas horas de la tarde, solo apetece sentarse a leer, ver la televisión o tomar unas horas el ordenador o computadora, como dicen nuestros hermanos de allá en las tierras americanas, y dar rienda suelta a los recuerdos, vivencias y experiencias, aquellos que nos dejan su inspiración en esos versos y poesías llenas de amor y sentimientos,
y todos los que con tanto cariño nos dejan sus ricas recetas para que ampliemos nuestros conocimientos en la cocina, y recordemos también aquellos blog donde nos enseñan como se hace el jabón, otros como se cura el alma. ¡Hay tanto por aprender!

Marinela

El sueño

El sueño. Es el titulo que he puesto a este cuadro, ¿Quien no sueña en algún momento de su vida con estar en una isla desierta? solo o acompañado de esa pareja ideal, lejos del mundanal ruido, con la mente libre de pensamientos incómodos, saboreando la paz de la naturaleza y la belleza del entorno, sintiendo en el cuerpo el suave calor de la arena para después adentrarnos en el mar y recibir el fresco masaje de sus aguas. Al salir de estas, con el cuerpo y la mente en total relax, buscar de nuevo el calor de la arena, tumbarnos en ella cerrar los ojos y dejar que el sueño y el ensueño haga presa de nuestro ser en ese lugar lejano y solitario, donde nada ni nadie perturbe el sosiego y la paz de nuestro espíritu.

Esta pintura la hice en el año 1997, llevaba dos pintando, se la vi a mi padre, el la hizo en un tamaño mayor
Le pedí la fotografía y la hice en una tabla de las llamadas cartón piedra, es mediano estrecho y alargado.  Quería practicar y salio esto, pinceladas inseguras y con muchos defectos.
Lo conservo, como la fotografía de donde lo copiamos manchada de pintura por el. Cada vez que veo y toco esa hoja de revista donde venia esta imagen,siento una extraña sensación, el saber que mi padre tubo en sus manos ese papel en el que fijo sus ojos, de un verde claro, vivos y risueños, para plasmar en su lienzo lo que veía o creía ver, al igual que hice yo años después.

Marinela