Hace unos días, fui a pasear con mi perrita Lacky y llegue hasta el Parque de los Príncipes, entre para respirar un poco mejor entre los árboles, ya que por las calles, con tantos coches, solo se respira humo.
Sentí vergüenza ajena, eran las doce del día. Pienso que no es agradable encontrarse en un parque publico estas escenas, las cosas intimas, en la intimidad.
Hoy día vemos sexo en todas partes, en el cine, los anuncios, las revistas, en la calle...no escapa nada. Lo malo que veo es que las nuevas generaciones creen que eso es el amor, no saben que lo primero es amar y este sentimiento limpio es el que le llevara a una sexualidad plena y feliz.
No somos animales, los instintos hay que canalizarlos a través del amor.
Esta pintura la hice en el año 2002, creo recordar que era una fotocopia hecha a un cuadro de la profesora que teníamos aquel año, en este momento no recuerdo su nombre. Es en tabla y pequeño.
